Dr. Rodolfo J. Garza G.
Pediatría General
Módulo de Atención Pediátrica
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I. NOMBRE COMERCIAL Y GENERICO
MMR ®II
(vacuna de virus vivos contra sarampión,
parotiditis y rubéola, MSD)
II. FORMULA FARMACEUTICA Y FORMULACION
Solución inyectable:
Vacuna de virus vivos para inmunizar contra el sarampión, la
parotiditis - paperas y la rubéola.
III. INDICACIONES TERAPEUTICAS
MMR ® II está indicado para inmunizar simultáneamente contra el
sarampión, la parotiditis y la rubéola a personas de 15 meses de
edad o mayores. Se recomienda administrar una segunda dosis de
M-M-R® II o vacuna monovalente contra el sarampión (véase
REVACUNACION).
En los niños menores de 15 meses puede faltar la respuesta al
componente de sarampión de la vacuna, debido a la presencia en su
circulación de anticuerpos residuales de origen materno contra el
sarampión; cuanto más joven sea el niño, menor será la probabilidad
de obtener la respuesta inmunológica. En grupos de población
geográficamente aislados o relativamente inaccesibles a los que es
difícil que lleguen los programas de inmunización, y en aquéllos en
los que muchos de los niños menores de 15 meses pueden contraer el
sarampión natural, puede ser conveniente administrar la vacuna a los
menores de esa edad. Los niños vacunados en esas condiciones antes
de los 12 meses de edad deben ser revacunados cuando ya tengan más
de 15 meses. La mayor parte de los niños de 12 a 14 meses de edad
responden bien a la vacuna, pero puede ser necesaria una dosis de
refuerzo al empezar a ir a la escuela o más adelante para evitar
brotes de la enfermedad en ellos. Hay algunos indicios que sugieren
que los niños vacunados antes de cumplir un año pueden no
desarrollar concentraciones sostenidas de anticuerpos cuando son
revacunados posteriormente. La ventaja de la protección temprana
debe ser comparada con la posibilidad de una falta de respuesta
adecuada a la revacunación.
Se debe aplicar la vacuna de virus vivos atenuados contra la rubéola
a los hijos no inmunizados de las mujeres susceptibles actualmente
embarazadas, para reducir las probabilidades de que esos niños
contraigan la rubéola natural y la transmitan a sus madres
embarazadas.
Si no están inmunes, las personas que viajan al extranjero pueden
contraer sarampión, parotiditis o rubéola e importar estas
enfermedades a su país. Por lo tanto, antes de un viaje
internacional las personas susceptibles a una o más de esas
enfermedades pueden recibir una vacuna de un solo antígeno (contra
el sarampión, la parotiditis o la rubéola) o una vacuna combinada,
según sea apropiado. En las personas que probablemente son
susceptibles a las tres enfermedades es preferible emplear M-M-R® II,
y si no se tiene vacuna simple contra el sarampión se debe aplicar a
los viajeros M-M-R® II sea cual sea su estado inmunológico respecto
a la parotiditis o la rubéola.
MUJERES ADOLESCENTES O ADULTAS NO EMBARAZADAS
Está indicado inmunizar con vacuna de virus vivos atenuados contra
la rubéola a las mujeres adolescentes y a las adultas en edad de
tener hijos que sean susceptibles a la enfermedad y no estén
embarazadas, tomando ciertas precauciones (véase más adelante y bajo
VI. PRECAUCIONES). La vacunación de las mujeres susceptibles que ya
han pasado de la pubertad las protege de contraer la rubéola
posteriormente durante un embarazo, lo cual, a su vez, evita la
infección del feto y las consiguientes alteraciones congénitas
debidas a la rubéola.
Se ha de advertir a las mujeres en edad de tener hijos que no deben
embarazarse en los tres meses siguientes a la vacunación, y se les
deben explicar la razones de esta precaución.*
Se recomienda determinar la susceptibilidad a la rubéola mediante
pruebas serológicas antes de la vacunación.** Si la paciente es
inmune (título de anticuerpos específicos contra la rubéola de 1:8 o
mayor en la prueba de inhibición de la hemaglutinación), la
vacunación es innecesaria. La frecuencia de malformaciones
congénitas entre todos los recién nacidos vivos es de hasta 7%, por
lo que su fortuita aparición después de haber administrado la vacuna
durante el embarazo podría conducir a interpretaciones erróneas
acerca de la causa, particularmente si se desconoce el estado
inmunológico de la paciente respecto a la rubéola antes de la
vacunación.
Se debe advertir a las pacientes que ya han pasado de la pubertad
que es frecuente la aparición de artralgias y/o artritis,
generalmente autolimitadas, dos a cuatro semanas después de la
vacunación (véase VII. REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS).
PUERPERAS
En muchos casos ha resultado conveniente vacunar a mujeres
susceptibles a la rubéola durante el puerperio (véase VI.
PRECAUCIONES, Madres lactantes).
REVACUNACION
Se debe revacunar a los 15 meses de edad a los niños que fueron
vacunados por primera vez antes de los 12 meses.
Varias autoridades sobre vacunas del gobierno de Estados Unidos, la
American Academy of Pediatrics (AAP) y el Comité Consultivo sobre
Prácticas de Inmunización (ACIP) han recomendado guías para la
revacunación sistemática contra el sarampión y para ayudar a
controlar+ los brotes de esta enfermedad.
Entre las vacunas disponibles para la revacunación están la vacuna
monovalente contra el sarampión [ATTENUVAX ®(vacuna de virus vivos
contra el sarampión, MSD)] y vacunas polivalentes que incluyen el
sarampión [p.ej., M-M-R® II, M-R-VAX II (vacuna de virus vivos
contra el sarampión y la rubéola, MSD), M-M-VAX (vacuna de virus
vivos contra el sarampión y la parotiditis, MSD)]. Si el único
objetivo es prevenir brotes esporádicos de sarampión, se debe
considerar la revacunación con una vacuna monovalente contra éste
(véase la circular para los médicos correspondiente). Si también es
motivo de preocupación el estado inmunológico respecto a la
parotiditis o la rubéola, se debe considerar la revacunación con la
vacuna monovalente o polivalente apropiada después de consultar las
circulares para los médicos correspondientes. La mejor manera de
evitar la administración de dosis innecesarias de una vacuna es
conservar un registro escrito de la vacunación y proporcionar una
copia al padre o tutor de cada niño vacunado.
EMPLEO CON OTRAS VACUNAS
No se debe administrar M-M-R® II menos de un mes antes o después que
otras vacunas.
Sin embargo, se han empleado otros programas de vacunación. Por
ejemplo, la AAP ha señalado que cuando es posible que el paciente no
vuelva a consulta, algunos médicos prefieren administrar la vacuna
DPT (difteria, tosferina y tétanos), la vacuna oral contra la
poliomielitis y M-M-R® II en el mismo día. Si se hace así, las
vacunas DPT y M-M-R® II se deben inyectar en puntos diferentes y con
distintas jeringas. La ACIP recomienda la administración simultánea
sistemática de M-M-R® II, DPT y vacuna oral o inactivada contra la
poliomielitis a todos los niños de 15 meses de edad o mayores
elegibles para recibir estas vacunas, basándose en que cuando las
tres se administran simultáneamente en distintos sitios del cuerpo,
las respuestas de anticuerpos son equivalentes a las que se obtienen
administrándolas por separado y no hay aumentos clínicamente
significativos en la frecuencia de reacciones adversas.++ La
administración de M-M-R® II a los 15 meses de edad seguida por DPT y
vacuna oral o inactivada contra la poliomielitis a los 18 meses de
edad sigue siendo una alternativa aceptable, especialmente si se
sabe que las personas encargadas de los niños cumplen generalmente
otras recomendaciones sobre la atención de la salud.
MMR ®II (vacuna de virus vivos contra sarampión, parotiditis y
rubéola, MSD) es una vacuna de virus vivos para inmunizar contra el
sarampión, la parotiditis y la rubéola (sarampión alemán).
M-M-R® II es un producto liofilizado estéril compuesto de (1)
ATTENUVAX® (vacuna de virus vivos contra el sarampión, MSD), un tipo
más atenuado del virus del sarampión derivado de la cepa Edmonston
atenuada de Enders y desarrollado en cultivos de células de embrión
de pollo; (2) MUMPSVAX® (vacuna de virus vivos contra la
parotiditis, MSD), que es la cepa Jeryl Lynn (nivel B) de virus de
la parotiditis desarrollada en cultivos de células de embrión de
pollo, y (3) MERUVAX II (vacuna de virus vivos contra la rubéola,
MSD), que es la cepa Wistar RA 27/3 de virus de la rubéola vivos
atenuados, desarrollada en cultivo de células diploides humanas (WI-38).
Los virus incluidos en la vacuna son los mismos que se emplean en la
manufactura de ATTENUVAX®, MUMPSVAX® Y MERUVAX II. Los tres virus se
mezclan antes de liofilizar la vacuna, y ésta no contiene ningún
conservador.
La vacuna reconstituida se debe aplicar por vía subcutánea. Una vez
reconstituida en la forma que se indica, cada dosis inyectable es de
0.5 ml y contiene no menos que los equivalentes de 1,000 DICT50
(dosis media infectante para cultivos de tejidos) del patrón de
virus del sarampión, 20,000 DICT50 del patrón de virus de la
parotiditis y 1,000 DICT50 del patrón de virus de la rubéola de
Estados Unidos. Cada dosis contiene aproximadamente 25 microgramos
de neomicina. El producto no contiene ningún conservador.
IV. CONTRAINDICACIONES
No se administre M-M-R® II a mujeres embarazadas, pues aún no se
conocen los posibles efectos de la vacuna sobre el desarrollo fetal.
Si se vacuna a mujeres que ya han pasado de la pubertad, éstas deben
evitar el embarazo durante los tres meses siguientes a la
vacunación. (Véase V. PRECAUCIONES, VI. PRECAUCIONES, Embarazo).
Reacciones anafilácticas o anafilactoides a la neomicina (cada dosis
de vacuna reconstituida contiene aproximadamente 25 microgramos de
neomicina).
Antecedentes de reacciones anafilácticas o anafilactoides al huevo
(véase HIPERSENSIBILIDAD AL HUEVO).
Cualquier enfermedad respiratoria febril o infección febril activa.
Tuberculosis activa no tratada.
Pacientes bajo tratamiento inmunosupresor. Esta contraindicación no
es aplicable a los pacientes que estén recibiendo corticosteroides
como tratamiento de reemplazo (por ejemplo, en la enfermedad de
Addison).
Pacientes con discrasias sanguíneas, leucemia, linfomas de cualquier
tipo, u otros padecimientos malignos de la médula ósea o del sistema
linfático.
Estados de inmunodeficiencia primaria o adquirida, incluyendo el
SIDA u otras manifestaciones clínicas de infección con virus de
inmunodeficiencia humana, deficiencias inmunológicas celulares, y
los estados de hipogammaglobulinemia y disgammaglobulinemia.
Personas con antecedentes familiares de inmunodeficiencia congénita
o hereditaria, hasta que se demuestre la capacidad inmunitaria de
quien va a recibir la vacuna.
HIPERSENSIBILIDAD AL HUEVO
Las vacunas de virus vivos contra el sarampión y contra la
parotiditis son producidas en cultivos de células de embrión de
pollo. No se debe aplicar esta vacuna a personas con antecedentes de
reacciones anafilácticas o anafilactoides u otras reacciones
inmediatas (como urticaria, tumefacción de la boca y la garganta,
disnea, hipotensión o choque) a la ingestión de huevo. Hay pruebas
que indican que las personas cuya alergia al huevo no es de
naturaleza anafiláctica o anafilactoide no se hallan en mayor
riesgo, por lo que pueden ser vacunadas en la forma usual. No hay
pruebas de que en las personas alérgicas al pollo o a las plumas sea
mayor el riesgo de presentar una reacción a la vacuna
V. PRECAUCIONES GENERALES
Se deben tener a la mano los medios terapéuticos adecuados,
incluyendo epinefrina, para usarlos inmediatamente si se presenta
una reacción anafiláctica o anafilactoide.
Se deben tomar las debidas precauciones al administrar M-M-R®II a
personas con antecedentes personales o familiares de convulsiones,
lesión cerebral o cualquier otra condición en la que se deba evitar
el estrés causado por la fiebre. El médico debe vigilar el aumento
de temperatura que puede ocurrir después de la vacunación (véase VII.
REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS).
Se puede vacunar a los niños y adultos jóvenes que estén infectados
con virus de inmunodeficiencia humana pero no presenten
manifestaciones clínicas evidentes de inmunosupresión; sin embargo,
se debe vigilar estrechamente si esos vacunados se exponen a las
enfermedades que se pretende prevenir con la vacuna, porque en ellos
la inmunización puede ser menos eficaz que en las personas no
infectadas. En determinados casos puede estar indicado confirmar las
concentraciones circulantes de anticuerpos para ayudar a establecer
las medidas protectoras apropiadas, incluyendo inmunoprofilaxis si
la inmunidad decrece hasta niveles no protectores.
La vacunación se debe posponer por un mínimo de tres meses después
de administrar una transfusión de sangre o de plasma, o
inmunoglobulina sérica humana.
La mayoría de los individuos susceptibles a los que se ha
administrado la vacuna contra la rubéola han eliminado por la nariz
o por la faringe pequeñas cantidades del virus de la rubéola vivo
atenuado, de 7 a 28 días después de la vacunación. No hay ninguna
prueba confirmada de que ese virus sea infectante para los
individuos susceptibles que estén en contacto con los vacunados. Por
lo tanto, la transmisión por contacto personal estrecho, aunque
aceptada como una posibilidad teórica, no es considerada un riesgo
importante. Sin embargo, sí se ha comprobado la transmisión del
virus de la vacuna contra la rubéola a lactantes por la leche
materna (véase VI. PRECAUCIONES, Madres lactantes).
No ha habido ningún informe sobre transmisión de los virus vivos
atenuados del sarampión o de la parotiditis de un vacunado a un
contacto susceptible.
Se ha observado que las vacunas de virus vivos atenuados contra el
sarampión, contra la parotiditis y contra la rubéola administradas
por separado pueden disminuir temporalmente la sensibilidad cutánea
a la tuberculina. Por lo tanto, si se va a hacer la prueba de la
tuberculina, ésta deberá llevarse a cabo antes o al mismo tiempo de
administrar M-M-R® II.
Los niños bajo tratamiento antituberculoso no han experimentado
exacerbación de la enfermedad al administrarles vacuna de virus
vivos atenuados contra el sarampión; hasta ahora, no se ha publicado
ningún estudio sobre el efecto de las vacunas de virus del sarampión
en niños tuberculosos no tratados.
Como sucede con cualquier vacuna, es posible que M-M-R® II no
provoque respuesta inmunológica en el 100% de las personas
susceptibles a las que se les aplica.
VI. PRECAUCIONES O RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO O LA
LACTANCIA
EMBARAZO
No se han realizado estudios de reproducción en animales con M-M-R®
II. No se sabe si M-M-R® II puede dañar al feto cuando se administra
a una mujer embarazada, o si puede afectar la capacidad de
reproducción.Por consiguiente,esta vacuna no debe ser administrada a
mujeres embarazadas, y se debe evitar el embarazo durante los tres
meses siguientes a la vacunación (véase IV. CONTRAINDICACIONES).
Para aconsejar a mujeres que hayan sido vacunadas inadvertidamente
mientras estaban embarazadas o que se han embarazado menos de tres
meses después de la vacunación, el médico debe tener en cuenta lo
siguiente: (1) En una investigación de diez años sobre 700 mujeres
embarazadas que recibieron vacuna contra la rubéola menos de tres
meses antes o después de la concepción (189 de las cuales recibieron
la cepa Wistar RA 27/3), ninguno de los recién nacidos presentó
anormalidades compatibles con el síndrome de rubéola congénita; (2)
aunque el virus de la parotiditis es capaz de infectar la placenta y
al feto, no hay pruebas firmes de que cause malformaciones
congénitas en seres humanos. Se ha comprobado que el virus de la
vacuna contra la parotiditis también puede infectar la placenta,
pero no ha sido aislado de los tejidos de los fetos de mujeres
susceptibles que fueron vacunadas y después sometidas a abortos
electivos; y (3) los estudios han indicado que el contraer el
sarampión natural durante el embarazo aumenta los riesgos para el
feto, pues hace más frecuentes el aborto espontáneo, la mortalidad
fetal, los defectos congénitos y los nacimientos prematuros. No
existen estudios adecuados sobre los efectos de la cepa atenuada
(vacuna) del virus del sarampión durante el embarazo, pero sería
prudente suponer que dicha cepa también puede tener efectos adversos
sobre el feto.
MADRES LACTANTES
No se sabe si los virus del sarampión y de la parotiditis contenidos
en la vacuna son excretados con la leche humana. Estudios recientes
han mostrado que, después del parto, las mujeres lactantes
inmunizadas con vacuna de virus vivos atenuados contra la rubéola
pueden excretar el virus con la leche y transmitirlo al lactante.
Ninguno de los lactantes con signos serológicos de infección de
rubéola sufrió enfermedad grave; sin embargo, uno de ellos presentó
trastornos clínicos leves típicos de la rubéola adquirida. Se debe
tener precaución al administrar M-M-R® II a una mujer que está
amamantando.
VII. REACCIONES SECUNDARIAS O ADVERSAS
Las reacciones adversas asociadas con el uso de M-M-R® II son las
que se han observado tras la administración de cada una de las
vacunas monovalentes.
COMUNES
Sensación momentánea de ardor y/o pinchazos en el sitio de la
inyección.
OCASIONALES
Generales: Fiebre (38.3°C o más).
Cutáneas: Erupción usualmente mínima, pero que puede ser
generalizada.
Generalmente la fiebre, la erupción cutánea o ambas aparecen entre
cinco y doce días después de la vacunación.
RARAS
Generales: Reacciones locales leves como eritema, induración e
hiperestesia; dolor de garganta, malestar general.
Aparato digestivo: Tumefacción parotídea, náusea, vómito, diarrea.
Hematológicas/linfáticas: Linfadenopatía regional, trombocitopenia,
púrpura.
Hipersensibilidad: Reacciones alérgicas como ronchas y eritema en el
sitio de la inyección, anafilaxis y reacciones anafilactoides,
urticaria.
Musculoesqueléticas: Artralgia y/o artritis (usualmente pasajeras,
rara vez crónicas; véase más adelante), mialgia.
Neurológicas/psíquicas: Convulsiones febriles en niños, convulsiones
o ataques convulsivos afebriles, cefalea, mareo, parestesias,
polineuritis, síndrome de Guillain-Barré, ataxia. Se ha notificado
aproximadamente un caso de encefalitis/encefalopatía por cada tres
millones de dosis. En ningún caso se ha comprobado que esas
reacciones hayan sido realmente causadas por la vacuna. El riesgo de
esos graves trastornos neurológicos tras la administración de la
vacuna de virus vivos contra el sarampión sigue siendo mucho menor
que el de encefalitis y encefalopatía como complicación del
sarampión natural (uno de cada 2,000 casos notificados).
Cutáneas: Eritema multiforme.
Organos de los sentidos: Formas de neuritis óptica, incluyendo
neuritis retrobulbar, papilitis y retinitis; parálisis oculares,
otitis media, sordera neurológica, conjuntivitis.
Genitourinarias: Orquitis.
Ha habido casos de panencefalitis esclerosante subaguda (PEES) en
niños que no habían padecido el sarampión natural pero sí habían
recibido la vacuna antisarampión. Algunos de esos casos pueden haber
sido debidos a un sarampión no identificado durante el primer año de
vida o, posiblemente, a la vacunación. Según la distribución
calculada de la vacuna contra el sarampión en todo Estados Unidos,
la frecuencia de la asociación de la PEES con esa vacuna es
aproximadamente de un caso por millón de dosis de vacuna
distribuidas. Esta frecuencia es mucho menor que la que se encuentra
en el sarampión natural: 6 a 22 casos de PEES en cada millón de
casos de sarampión. Los resultados de un estudio retrospectivo
controlado del Center for Disease Control sugieren que el efecto
global de la vacuna contra el sarampión ha sido proteger a los
vacunados contra la PEES, pues el riesgo de presentar esta
complicación es mayor con el sarampión natural.
En personas que habían recibido previamente vacuna antisarampión de
virus muertos han ocurrido reacciones locales caracterizadas por
inflamación intensa, enrojecimiento y vesiculación en el sitio de la
inyección y reacciones sistémicas que incluyeron sarampión atípico,
al administrarles vacunas de virus vivos atenuados contra el
sarampión. En los ensayos clínicos no se administró M-M-R® II en
esas condiciones. En raros casos, tras la administración de la
vacuna contra el sarampión se han observado reacciones más intensas
que requieren hospitalización (como fiebre alta prolongada y
reacciones locales extensas) y paniculitis.
En la rubéola natural ocurren artralgias y/o artritis (usualmente
pasajeras, rara vez crónicas) y polineuritis, que varían de
frecuencia e intensidad según la edad y el sexo; son máximas en las
mujeres adultas y mínimas antes de la pubertad.
La aparición de artritis crónica en la rubéola natural ha sido
relacionada con la persistencia del virus y/o del antígeno viral en
los tejidos corporales. Sólo en raros casos han presentado síntomas
articulares crónicos las personas que han recibido la vacuna.
En los niños vacunados, las reacciones articulares son poco
frecuentes y generalmente de corta duración. En las mujeres la
artritis y la artralgia suelen ser más frecuentes que entre los
niños (niños, 0-3%; mujeres, 12-20%), y tienden a ser más intensas y
duraderas. Los síntomas pueden persistir durante algunos meses o, en
raros casos, durante años. En las muchachas adolescentes, la
frecuencia de las reacciones es intermedia entre la de los niños y
la de las mujeres adultas. Aun en mujeres de mayor edad (35-45
años), estas reacciones son generalmente bien toleradas y rara vez
dificultan las actividades normales. Estas reacciones son mucho
menos frecuentes después de la revacunación que de la vacunación
primaria.
VIII. INTERACCIONES CON OTROS MEDICAMENTOS
No se han reportado interacciones con otros medicamentos con el uso
de M-M-R® II.
IX. PRECAUCIONES O EFECTOS RELACIONADOS CON CARCINOGENESIS,
MUTAGENESIS, TERATOGENESIS Y DESARROLLO
No se han reportado efectos de M-M-R® II relacionados con
carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis o sobre la fertilidad.
X. DOSIS Y VIA DE ADMINISTRACION
PARA ADMINISTRACION SUBCUTANEA.
No se inyecte por vía intravenosa.
La dosis de la vacuna es la misma para todas las personas. Inyéctese
por vía subcutánea el volumen total del frasco de una sola dosis
(0.5 ml aproximadamente) de la vacuna reconstituida, de preferencia
en la región deltoidea. No se administre inmunoglobulina al mismo
tiempo que M-M-R®II.
Durante su transporte, la vacuna debe ser conservada a una
temperatura de 10°C o menos para que su potencia no sufra ninguna
disminución.
Antes de la reconstitución, consérvese M-M-R® II entre 2° y 8°C.
Protéjase de la luz.
PRECAUCION: Para cada inyección y para reconstituir la vacuna se
debe emplear una jeringa estéril y libre de conservadores,
antisépticos y detergentes, pues estas substancias pueden inactivar
los virus vivos de la vacuna. Se recomienda emplear una aguja de
calibre 25 y 16 mm de longitud.
Para reconstituir la vacuna, úsese únicamente el diluente
proporcionado con ella, pues éste no contiene conservadores ni otras
substancias antivirales que pudieran inactivarla.
Aspírese todo el contenido del frasco de diluente con la jeringa que
se va a usar para la reconstitución, inyéctese en el frasco de
vacuna liofilizada, y agítese éste para que la mezcla sea completa.
Vuélvase a aspirar todo el contenido con la jeringa, e inyéctese por
vía subcutánea el volumen total de vacuna reconstituida.
Es importante usar una jeringa y una aguja estériles distintas para
cada paciente, para evitar la transmisión de la hepatitis B y de
otros agentes infecciosos de una persona a otra.
Los medicamentos para uso parenteral deben ser examinados
visualmente antes de administrarlos, en busca de partículas o
cambios de coloración. Una vez reconstituido, M-M-R® II es de color
amarillo claro.
XI. SOBREDOSIFICACION O INGESTA ACCIDENTAL (ANTIDOTOS)
No se tienen experiencias y/o reportes de casos de sobredosificación.
XII. PRESENTACION
Una dosis
· Caja con un frasco ámpula con una sola dosis de vacuna liofilizada
· Caja con un frasco ámpula con 0.7 ml de diluente para la
reconstitución de una sola dosis.
Diez dosis
· Caja con diez frascos ámpula cada uno para una sola dosis de
vacuna liofilizada
· Caja con diez frascos ámpula, cada uno con 0.7 ml de diluente para
la reconstitución de una sola dosis.
Antes de la reconstitución, consérvese M-M-R® II entre 2° y 8°C.
Protéjase de la luz.
M-M-R® II conserva por lo menos ocho veces más que la dosis
inmunizante mínima aun después de seis semanas a 22°C o de una
semana a 37°C. No se puede recomendar conservarla a temperaturas
mayores de 2° a 8°C debido a la dificultad para vigilar la
temperatura exacta y el tiempo total de las exposiciones repetidas
fuera de refrigeración.
Se recomienda aplicar la vacuna lo más pronto posible después de su
reconstitución. Protéjase en todo momento de la luz, pues ésta puede
inactivar los virus. Consérvese la vacuna reconstituida en su
frasco, en un sitio obscuro y entre 2° y 8°C, y deséchese si no se
usa en un término de ocho horas.
XIII. LEYENDAS DE PROTECCION
IPC-MMR-I-0191a. M-M-R es marca registrada por Merck & Co., Inc.,
Whitehouse Station, N.J., U.S.A. Su venta requiere receta médica. No
se deje al alcance de los niños. Literatura exclusiva para médicos
XIV. NOMBRE DEL LABORATORIO Y DIRECCION
Merck Sharp & Dohme de Mexico, S.A. de C.V.
Av. San Jerónimo # 369-8 Col. Tizapán C.P. 01090
México, D.F.
XV. NUMERO DE REGISTRO Y DE IPP
Reg. No. 79384 S.S.A.
IPP: LEAR-108124/RM99
Nota
* El Comité Consultivo sobre Prácticas de Inmunización de Estados
Unidos ha recomendado lo siguiente: "En vista de la importancia de
proteger a este grupo de edad contra la rubéola, en un programa de
inmunización contra esta enfermedad son precauciones razonables
preguntar a las mujeres si están embarazadas, excluir a las que
digan que sí lo están, y explicar a las demás los riesgos posibles."
** El Comité Consultivo sobre Prácticas de Inmunización de Estados
Unidos ha declarado: "Cuando resulte práctico y se cuente con
servicios de laboratorio confiables, las mujeres en edad de tener
hijos a las que se piensa vacunar pueden ser sometidas a pruebas
serológicas para determinar su susceptibilidad a la rubéola (...)
Sin embargo, la realización rutinaria de pruebas serológicas en
todas las mujeres que pueden tener hijos para determinar su
susceptibilidad y administrar la vacuna únicamente a las que sean
susceptibles es costosa y ha resultado ineficaz en algunas regiones.
Por consiguiente, este Comité opina que es justificable vacunar
contra la rubéola a una mujer que no esté embarazada y no haya sido
vacunada antes, sin someterla previamente a pruebas serológicas."
+ Una diferencia primaria entre estas recomendaciones radica en el
momento de aplicar la revacunación: La ACIP recomienda la
revacunación sistemática al ingresar al jardín de niños o al primer
año de educación primaria, mientras que la AAP la recomienda al
ingresar a la escuela secundaria. Además, algunas jurisdicciones de
salud pública ordenan a qué edad se debe hacer la revacunación. Se
debe consultar el texto completo de las guías aplicables.