Autor

Dr. Rodolfo J. Garza G.
Pediatría General
Módulo de Atención Pediátrica
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Rotavirus, enfermedad infecciosa y contagiosa que se puede prevenir aplicando la vacuna respectiva, a la edad y en las dosis recomendadas.

Contra este y otros padecimientos, se pueden aplicar la vacunas para prevención desde el nacimiento, en bebes recién nacidos, lactantes de meses  y en los niños.

Enfermedad por Rotavirus
La gastroenteritis por rotavirus es una enfermedad que puede ser mortal en menores de 5 años.
El rotavirus es el nombre de una familia de virus que comparte algunas características comunes. Su nombre proviene de la raíz latina "rota" por la apariencia que tienen de “rotar” cuando se les observa a través de un microscopio de electrones.
Existen varios grupos de rotavirus que afectan fundamentalmente al estómago y al intestino provocando gastroenteritis aguda, cuyos principales síntomas son la fiebre, la diarrea y el vómito. La infección por rotavirus inicia con fiebre leve y vómito seguido de evacuaciones sueltas y aunque la fiebre y el vómito generalmente ceden al segundo día, la diarrea puede continuar hasta por 8 días.

La gastroenteritis por rotavirus afecta a cualquier persona y a cualquier edad, pero en los niños menores de 5 años, es más frecuente y peligrosa.

El virus se transmite por alimentos o agua contaminados con materia fecal, por contacto directo, mano-ano-boca o por no lavarse las manos después de ir al baño y antes de tocar, preparar o consumir alimentos. Muchos bebés contraen el virus por falta de higiene en las manos de sus madres o de las personas que les preparan sus alimentos.

Se considera que casi todos los niños son infectados por rotavirus durante los primeros 4 años de edad, de hecho, la primera infección suele ocurrir entre los 3 y los 24 meses de edad o antes si las condiciones de higiene no son apropiadas.

En México, en un estudio realizado, se observó que una tercera parte de los niños experimentaron su primera infección a la edad de 6 meses, dos terceras partes antes del año de edad y el 96% por ciento antes de los dos años de edad con el riesgo de volverse a contagiar varias veces.

Sin embargo, la mayoría de los casos, aunque contraen el virus, no cursan en la enfermedad y se calcula que es el 30% de los infectados los que desarrollan gastroenteritis por rotavirus, de estos, varios tienen que ser hospitalizados y algunos llegan a perder la vida fundamentalmente por la deshidratación.

Aunque el contagio con rotavirus se puede dar en cualquier época del año, en los bebés es mucho más frecuente de noviembre a abril. El virus generalmente se adquiere cuando el niño se lleva los dedos a la boca después de tocar algo contaminado con la materia fecal de una persona infectada.

Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico de la enfermedad se establece con los síntomas del enfermo y un examen de laboratorio que permita identificar al rotavirus en la materia fecal.

La prueba más utilizada es el estudio de inmunoensayo enzimático, además de otras pruebas rápidas para detectar el rotavirus grupo A.

El tratamiento tiene dos propósitos:
- Uno, el evitar la deshidratación reemplazando los líquidos y electrolitos perdidos por la diarrea y el vómito.
- Otro, por medio de antibióticos para eliminar el virus.

No es recomendable administrar medicamentos anti-diarréicos, ya que la diarrea es un proceso necesario para limpiar los intestinos, a menos que ya sea excesiva y provoque mayor daño que beneficio y el médico los recomiende.

Cuando los enfermos aún tienen diarrea y vómito, lo más recomendable es administrar el suero y los líquidos por vía intravenosa, lo que deberá hacerse en una clínica u hospital.

En caso de tener el rotavirus:
- Administrar Vida Suero Oral o sueros comerciales, a cucharaditas durante todo el tiempo, además de caldos, jugos y agua hervida.
- Continuar con la alimentación habitual, no retirar los alimentos, para prevenir además, desnutrición y otras enfermedades infecciosas que ocurren al tener bajas las defensas.
- Dar una comida más al día y tener mucha paciencia, sobre todo si son niños pequeños y no quieren comer.
- Controlar el vómito para que el niño o niña puedan comer caldos, jugos y alimentos “de dieta blanda”, es decir gelatina, jamón picadito, atoles, purés, papillas, carne sin grasa, caldo de pollo con verduras, arroz y otros.
- Evitar el contacto directo de otros niños con el enfermo, lavar bien sus manos después de estar en contacto en él.
- Evitar los alimentos grasosos, condimentados, irritantes o chatarra. Evitar los productos lácteos a excepción de la leche materna.
- Administrar los medicamentos recomedados por el médico en las dosis y tiempo establecidos para ello.
- En caso de síntomas de deshidratación, fiebre o convulsiones, acudir de inmediato al hospital más cercano.

Prevención
-Vacuna contra rotavirus
Lavar las manos después de ir al baño y antes de tocar, preparar y consumir alimentos, la mejor medida preventiva contra el rotavirus
Dado que este virus se adquiere a través de la materia fecal, la gastroenteritis por rotavirus se puede prevenir:
- Lavándose bien las manos después de ir al baño y de cambiar el pañal del bebé.
- Lavándose bien las manos antes de tocar, preparar o consumir alimentos.
- Lavar bien las manos de los bebés, niños y niñas, después de ir al baño y de jugar, antes de comer y después de jugar o tocar a sus mascotas y otros animales.
- Envolver y tirar los pañales inmediatamente después del cambio en botes que se mantengan cerrados y alejados de los alimentos.<
- Depositar siempre el papel sanitario después de usarlo, dentro de la tasa y no en botes de basura destapados.
- Vigilar que los juguetes estén limpios y se limpien después de haberlos colocado en el suelo.
- Lavar bien los muebles del sanitario y desinfectarlos con cloro.
- Lavar perfectamente con agua y jabón las frutas y verduras y cocinarlas bien.
- Evitar el contacto de los alimentos con animales o insectos.
- Ante cualquier síntoma como diarrea y vómito, acudir de inmediato al médico, dar el tratamiento adecuado y completo y administrar Vida Suero Oral en caso de más de 4 evacuaciones o vómitos

Deshidratación
La deshidratación es un proceso mediante el cual el cuerpo pierde el agua que necesita para funcionar. Es importante reponerla ante cualquier síntoma, con sueros, caldos, agua limpia y jugos
El principal riesgo y la causa de muerte de la infección por rotavirus es la deshidratación, proceso en el que por medio del vómito y la diarrea se elimina el agua del cuerpo.
Hay niños que llegan a presentar diariamente entre 20 episodios de vómito e igual número de diarreas, lo que pone en riesgo enorme su vida y que se puede evitar si los padres toman las medidas adecuadas tanto para prevenir el rotavirus como para evitar las complicaciones de la gastroenteritis.

El principal elemento del cuerpo humano es el agua, está presente en la sangre, el cerebro, los músculos, órganos y tejidos y es parte esencial de todos los demás elementos y sustancias corporales.

A la falta excesiva de líquidos corporales se le llama deshidratación y esta es puede ocasionarse por pérdidas excesivas de líquidos por medio de vómito, diarrea, sudoración excesiva por fiebre o calor y orina (poliuria), a la falta de consumo de la cantidad que el cuerpo necesita y que se adquiere por medio de ingerir líquidos y alimentos o a ambas situaciones juntas.

También puede deberse a enfermedades o sus síntomas que impiden tomarla, como náuseas, estomatitis, faringitis, gastroenteritis, o fiebre, ya que los malestares en general ocasionan disminución en el apetito y en la sed.

Las pérdidas de hasta el 5 % de los líquidos corporales se consideran leves, las del 10 % moderadas y hasta el 15 %, severas.

La deshidratación severa ocasiona desnutrición por la diarrea, estado de shock o colapso cardiovascular y muerte, si no se trata rápidamente y se restablece el proceso de deshidratación.

Entre los principales signos de deshidratación están:
- Decaimiento, irritabilidad.
- Mucha sed.
- Llanto sin lágrimas.
- Ojos hundidos y ojeras muy notorias.
- Lengua y labios secos o pegajosos.
- En caso de los bebés, la fontanela o “mollera” de su cabecita se aprecia hundida y los pañales están secos durante más de 5 horas.
- "Signo del pliegue" en la piel o piel de viejito, que se aprecia al pellizcarla un poco y ver que por falta de elasticidad normal, el pliegue no vuelve a su sitio.
- Baja presión arterial y pulso rápido o taquicardia.
- Alteraciones en los electrolitos en análisis de sangre y orina y el aumento de la urea, creatinina, acidosis y bióxido de carbono en la sangre.